viernes, 14 de agosto 2026

“Oponerse a proyectos energéticos expone a la ciudadanía a servicios más caros e inestables”

En medio de la discusión por tarifas eléctricas, la seguridad energética y la transición hacia energías renovables, Ximena Rincón -ministra de Energía- abordó los principales desafíos de su gestión y las medidas que impulsa el Gobierno para enfrentar uno de los temas más sensibles para las familias chilenas.

Por Josefa Plaza Velásquez

(Este trabajo fue realizado en junio, en el marco de la asignatura Periodismo Digital, correspondiente al tercer semestre de la carrera, impartida por el profesor Cristian Salas).

Han pasado un par de meses desde que Ximena Rincón asumió la cartera de Energía. En un contexto marcado por el aumento de las cuentas de la luz y el debate sobre el futuro energético del país, la ministra se ha convertido en una de las voces centrales dentro de una contingencia que afecta directamente el bolsillo de la ciudadanía.

Según el Ministerio de Energía, uno de los focos actuales de la cartera es acelerar la inversión en infraestructura para fortalecer el sistema y avanzar en la transición energética. En ese contexto, la titular de la cartera abordó los desafíos de su gestión, las proyecciones tarifarias y el impacto de estas decisiones en la vida cotidiana de las personas.

La ministra aborda los desafíos del sector energético

-Ministra, de estos meses que usted lleva dentro del cargo, ¿cuál ha sido el desafío más complejo hasta ahora?

-El desafío más complejo —no sé si más complejo, pero sí desafiante— es poder construir
una solución para el tema de la deuda con las distribuidoras y otras materias, y construirlo con un
trabajo coordinado con los parlamentarios y sus asesores, de manera transversal. Entonces, no es
complejo, sino más bien desafiante.

-Usted ha puesto foco en reducir costos energéticos para la minería dentro de la Ruta Energética
2026- 2030. ¿Cómo se equilibra esa prioridad con la urgencia de aliviar el gasto energético de los
hogares?

-Bueno, cuando uno mira la ruta energética y mira los desafíos que tiene, el sacar adelante
proyectos de inversión va de la mano con hacer que las cuentas puedan ser más baratas para la
ciudadanía. Cuando uno mira los proyectos que están detenidos en regiones como Los Lagos, se da
cuenta de que sin esos proyectos de inversión, que tienen que ver con generar energía y también
transmitirla, no vamos a ser eficientes. Y por eso la ruta energética es tan importante, porque se pone
en todos los escenarios y uno de esos tiene que ver justamente con el tema.

-Tras su reunión con el Presidente Kast sobre seguridad energética, ¿Chile está preparado para enfrentar un invierno con alta demanda sin riesgos de cortes
o inestabilidad?

-El proyecto de ley que vamos a tramitar aborda problemas de suministro en regiones como el Maule, donde puede haber racionamiento en verano. Sin mejorar la infraestructura energética no podemos asegurar estabilidad. Si hay oposición a infraestructura de transmisión o generación, se expone a la ciudadanía a servicios más inestables y más caros. Por eso hay que medir las consecuencias de esas decisiones.

-Su visita a Vaca Muerta en Argentina abrió nuevamente el debate sobre la dependencia energética, ¿Chile está fortaleciendo su autonomía o aumentando su dependencia externa?

-El proyecto de Vaca Muerta tiene que ver con integración energética y con la posibilidad
de aprovechar las externalidades de —en este caso— nuestro país vecino, Argentina, que hoy en día
es el segundo productor o tiene el segundo yacimiento de gas natural no convencional en el mundo y
el cuarto en materia de hidrocarburos. Si nosotros llegamos a un buen acuerdo con Argentina, que le
permite a este sacar su producto desde nuestras costas y a nosotros garantizar suministro y precio, la
verdad es que lo que hacemos es generar autonomía y no dependencia.

-Chile ha apostado fuertemente por renovables y almacenamiento, pero para muchos ciudadanos esa transición continúa viéndose lejana y costosa. ¿Cómo se conecta ese proyecto con la vida cotidiana de las personas?

-Básicamente, en calidad de vida y costo. Cuando uno piensa, por ejemplo, en lo que nos
ocurre con la guerra de Irán o de Estados Unidos, Israel con Irán, uno tiene que pensar cuál es el
efecto en Chile: que se disparó ciertamente el costo de las bencinas, del diésel; ocurrió aquí y ocurrió
en el mundo entero. Y, por lo tanto, la posibilidad de ser más autónomos pasa porque tengamos más
electromovilidad; si tenemos más automovilidad, impacta en el costo de vida de las personas, en el
suministro y en la calidad del aire. Entonces, la transición energética es muy importante desde el
punto de vista de la seguridad energética y el costo energético, y no hay mejor ejemplo que el de lo
que ocurre con los combustibles fósiles, los hidrocarburos y el impacto que tiene en el bolsillo de las
familias”.